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4 Claves Para Saber Si Un Artículo De Salud En Internet Es Fiable

4 claves para saber si un artículo de salud en internet es fiable

En una entrada anterior explicamos las características generales de las webs de salud en las que debemos fijarnos para determinar si son fiables o no.

El paso siguiente, una vez que hemos decidido que nos fiamos de una página y que nos quedamos en ella, es analizar su contenido, es decir, la información de salud propiamente dicha (ya sea una entrada de un blog, una infografía, un folleto o cualquier otro contenido de salud).

Las 4 claves para analizar la fiabilidad de una información médica o de salud son las siguientes:

1. El título

La medicina, como toda ciencia, suele ser muy prudente y comedida, pues lo que hoy es verdad puede no serlo mañana (y los científicos lo saben). Por eso, si el título de un artículo de salud hace afirmaciones categóricas, alarmistas y efectistas, desconfía. Una cosa son los títulos atractivos y que llaman la atención, y otra muy distinta hacer afirmaciones exageradas o falsas.

Mira este título:

Canela con magnesio reduce la presión más que cualquier medicamento del mundo
Artículo de salud con título sensacionalista

Es de un post de una web de salud, y habla de la siguiente investigación científica (publicada en la revista Nutrition):

Efecto de la administración breve de canela sobre la presión arterial en pacientes con prediabetes y diabetes de tipo 2
Título de la investigación original, serio y sin efectismos

Está claro que el primero llama la atención mucho más que el original. Solo tiene un problema: que es mentira.

Desconfía de los artículos de salud con títulos sensacionalistas Clic para tuitear

2. El autor

¿Quién o quiénes escriben la información sobre salud? ¿Son profesionales sanitarios o, en su defecto, el artículo está revisado por uno?

Artículo sobre la migraña, escrito por una neuropediatra
La autora de este artículo es una médica cualificada

Comprender las investigaciones médicas, las palabras técnicas, los datos estadísticos y el enrevesado lenguaje de los textos médicos no está al alcance de todos. Es muy fácil distorsionar y malinterpretar los datos, muchas veces sin mala intención, por simple desconocimiento o imprudencia.

¿Vivirías en una casa construida por un pescadero? Seguro que no asumirías el riesgo de que la casa se te cayera encima. Con la salud no es diferente. ¿Por qué te fías de lo que escribe cualquiera?

Autor sin cualificación
No conocemos la cualificación del autor de este artículo médico

3. Las referencias

¿En qué fuentes se ha basado el autor?

Con demasiada frecuencia, los blogs y webs de salud divulgan información sacada de otros blogs, que a su vez la han sacado de otros blogs, que a su vez… Este tipo de información no es creíble cuando se trata de medicina y salud.

Al final del artículo deben aparecer las fuentes de información, que idealmente deberían ser estudios científicos (otro día hablaremos de cómo analizar la calidad de un artículo científico de medicina).

Artículo médico con referencias bibliográficas
Artículo de salud con bibliografía

En la bibliografía de cualquier información de salud, como mínimo debes fíjate en estos factores:

  1. Fecha: Dado que la medicina avanza muy rápido, en general se recomienda que la bibliografía tenga una antigüedad máxima de 5 años.
  2. Tipo de publicación: las revistas de medicina y otras ciencias de la salud son las más fiables, así como los libros de medicina. Estas revistas pueden, por supuesto, ser digitales.

El hecho de que una información de salud se publique en internet y esté dirigida al público general no significa que no deba basarse en datos científicos rigurosos. Un post será mucho más creíble si se citan las fuentes originales en las que está basado y además, si son de acceso en línea, se ponen los enlaces, para que cualquiera pueda investigarlas.

Las referencias bibliográficas aumentan la credibilidad de los artículos de salud Clic para tuitear

En este sentido, si es posible, revisa las fuentes originales. Como ya he dicho, hay que tener mucho cuidado, pues es muy fácil tergiversar y malinterpretar los datos. Es decir, la fuente original puede ser muy fiable, pero su contenido puede manipularse y falsearse, tanto por desconocimiento como por mala fe.

Un ejemplo, para que entiendas a lo que me refiero, es el post de título efectista que mencionaba al inicio de esta entrada, y que termina así:

«En resumen, este meta-análisis de tres ECA indica que el consumo de la canela (corto plazo) se asocia con una reducción notable de la presión arterial sistólica y diastólica en pacientes con prediabetes y [la diabetes tipo-2], escribieron».

Por su parte, el resumen de la investigación original termina con las siguientes conclusiones:

... sería prematuro recomendar canela para controlar la presión arterial, debido al restringido número de estudios disponibles

Aparte de la mala calidad de la traducción, llama la atención la conveniente omisión de las conclusiones de los investigadores del estudio original, que dicen más o menos lo siguiente (si hay algún traductor que me corrija, bienvenido sea):

El consumo de canela (a corto plazo) se asocia con una notable reducción de la presión arterial sistólica y diastólica.  Aunque la canela muestra efectos esperanzadores sobre el potencial de reducción de la presión arterial, sería prematuro recomendar canela para controlar la presión arterial, debido al restringido número de estudios disponibles. Por tanto, sin duda se necesita un ensayo clínico aleatorizado, a largo plazo, con suficiente poder estadístico y que incluya un mayor número de pacientes, para evaluar el potencial clínico de la canela en el control de la PA en pacientes con diabetes de tipo de 2.

Aunque mi traducción no es la mejor, sirve para mis propósitos: evidenciar que, sin las frases que resalto en azul, la noticia queda mucho más llamativa y sorprendente… solo que es falsa o, como mínimo, parcial y tergiversada.

Un último apunte sobre las referencias: los testimonios no son ciencia. Son impactantes y pueden ser válidos para ilustrar noticias sobre salud, pero no son ciencia. Las experiencias personales no sirven para generalizar. Por tanto, duda de las informaciones que se basan solo en testimonios y casos individuales. Aparte de que pueden ser falsas, lo que es cierto para una persona no tiene por qué serlo para otra.

Los testimonios y experiencias personales no son ciencia Clic para tuitear

4. Sé crítico

Dejo para el final el consejo más importante: duda siempre y, para resolver las dudas, contrasta la información con varias fuentes. Y cuando ya estés seguro… ve y pregunta a tu médico.

Si te ha gustado este artículo, difúndelo en las redes sociales. Entre todos podemos conseguir mejorar la calidad de la información de salud en internet.

Esta entrada tiene 2 comentarios
  1. Siempre debemos ser críticos con lo que leemos. Contrastar la información con diversas fuentes es clave.
    Gracias por comentar.

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